Aqui teneis un avance tecnológico de la compañía ChipSensors , que ha desarrollado una tecnología capaz de integrar sensor de humedad, gas, humo y otros vapores en un solo chip de dimensiones muy reducidas. Comunica los datos por RFID
Es previsible que este tipo de avances tendrán pronto repercusión en los sistemas de seguridad, e incluso en la medicina. Ya lo tienen en la veterinaria. Por ejemplo este chip se puede implantar con un inyección subcutánea a una mascota, y nos permitirá medir su temperatura corporal. La misma compañía utiliza RFID para fabricar unos chips que marcan el ganado o realizan el seguimiento de fauna salvaje.
Precisamente esta empresa tiene un desarrollo aplicable a la medicina, un sensor impantable de glucosa que informará al sanitario o al paciente de los niveles en el organismo de esta sustancia. Es fácil imaginar que la cardiología será uno de los campos preferidos de investigación con estas tecnologías.
La identificación por radio frecuencia lleva entre nosotros más de 50 años, y todavía parece que será parte del futuro. Posiblemente, dentro de pocos años, los productos de los supermercados irán marcados con su precio e identificación con RFID y al pasar por un arco, nos cargarán a la tarjeta el importe de la compra. Imagino que si hasta ahora nos e ha implantado a sido por un cuestión de costes y privacidad, es previsible que el avance de la tecnología resolverá estos problemas.
Sin embargo en muchos centros logísticos, hace años que está funcionando. También en automoción lleva muchos años funcionando, ya es parte de nuestra vida en los peajes de las grandes ciudades, con su sistema de pago de telepeaje. En Estocolmo, Suecia, se ha implantado en modo de prueba piloto, podeis leerlo aquí.
Otro de los factores limitantes al uso de RFID es la privacidad, en el caso de los supermercados se podría relacionar al comprador con el id único del producto, se podría leer la etiqueta del producto a distancia por un tercero sin que el portador lo sepa, o el hecho de que el marcado RFID permanece en el artículo y por tanto podría ser posible que alguien leyese esta información con una antena de alta ganancia. No obstante hay proyectos en marcha para solucionar parcialmente lo anteriormente expuesto. Otros tienen objecciones algo más curiosas.
En resumen, el RFID está más presente en nuestras vidas de lo que creemos, pero para ser una tecnología de más de cincuenta años, resulta sorprendente que aún se utilice tan poco o para cosas relativamente simples, cuando su potencial es enorme.

